Se ha tramitado una alerta urgente dirigida a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma sobre el presunto derrumbe de dicho Bien de Interés Cultural de Torre Pacheco.
Según la información proporcionada por el Plan de Molinos de Viento, el molino de Ulloa, identificado con el número de inventario 154, ha sido objeto de una alerta de derrumbe, bien intencionado como accidental, difundida a través de redes sociales. La asociación ha tomado conocimiento de esta situación a través de una publicación.
Consideramos que el deber de colaboración establecido por la Ley 4/2007, de 16 de marzo, no puede limitarse únicamente a las redes sociales. Por ello, denuncia formalmente la presunta destrucción del Molino 154 por parte de su propietario, ya sea por incumplimiento de la legislación vigente o como resultado de expoliación.
Ante estos hechos, la asociación solicita lo siguiente:
Realizar una visita de inspección inmediata al lugar donde se encontraba el monumento, previa solicitud al propietario, con el fin de verificar los hechos denunciados.
Determinar si la acción constituye expoliación, según lo establecido en la Ley 16/1985, de 25 de junio, o una infracción grave, de acuerdo con la Ley 4/2007, de 16 de marzo, iniciando un expediente sancionador si se confirma la veracidad de los hechos.
Reiteramos que con anterioridad se ha denunciado la demolición de otros molinos de viento sin obtener respuesta de la Comunidad Autónoma, incumpliendo así la Ley 39/2015, de 1 de octubre, e insta a que se investiguen y sancionen estos hechos para evitar su repetición.
De considerarse un delito de expoliación según el artículo 323 del Código Penal, se solicita poner el hecho en conocimiento de la fiscalía.
La Asociación Cartaginense insta a las autoridades competentes a tomar medidas urgentes para proteger el patrimonio cultural y evitar que se continue con esta pérdida irreversible de Molinos de Viento de la Comarca Natural del Campo de Cartagena. La inactividad administrativa no solo propicia la destrucción del patrimonio, sino que también abre la puerta a la repetición de estos lamentables hechos por parte de otros propietarios de molinos de viento.