El Asesino Hipocondríaco anda suelto por Cartagena

Juan Jacinto Muñoz Rengel es el autor de esta novela negra, una de las  finalistas del Premio Mandarache, en el que en esta edición participan más de 4.000 jóvenes, junto al Hache y la de Red de Clubes de Lectura

Un asesino a sueldo visita Cartagena estos días, aunque la ciudad está a salvo. Se trata sólo de un personaje de ficción que protagoniza El Asesino Hipocondríaco, de Juan Jacinto Muñoz Rengel. El escritor malagueño mantiene varios encuentros este miércoles y jueves con los lectores del Premio Mandarache y que hacen también las veces de jurado.

Es el primero de los tres autores de esta modalidad que visitan este año Cartagena. Unos 600 estudiantes de Secundaria no se han querido perder la cita de esta mañana con el escritor y se concentraban en el Paraninfo de la UPCT para conocer al autor de esta novela negra y preguntarle sobre la trama. Los alumnos del Instituto Mediterráneo han sido los más madrugadores para recibir hoy en su centro al escritor. Ayer por la tarde también se organizaba un encuentro abierto al público en la Fundación Cajamurcia.

Humor, intriga, fantasía y realidad son los ingredientes que componen El Asesino Hipocondríaco, que nada más publicarse se coló en los 30 libros más vendidos. La historia se centra en el señor Y, que bien podrían tacharlo de villano, despierta la simpatía en sus lectores. Su mala suerte y su obsesión por todo tipo de enfermedades le conducen a desastre tras desastre, lo que provoca las risas de aquellos que ya han leído esta novela.

Les cae tan bien este personaje que incluso algunos piden que mate a la víctima por la pena que le produce este asesino, explicaba el autor en su presentación. Y es que el protagonista no es tan sanguinario como parece debido a su ansiedad por coger alguna que otra enfermedad y su temor por morirse.

Sus enfermedades son las mismas que hace unos años tuvieron que padecer grandes escritores como Poe, Proust, Voltaire o Kant. Así este autor aprovecha la hipocondría de su personaje para recorrer las historias de estos ilustres. Una lección para los jóvenes que leen esta novela conociendo algunos detalles de la vida de estos autores. En definitiva, para el escritor muestra una realidad que ya es sorprendente, por lo que se necesita poco recurrir a la invención.

Muñoz Rengel confesaba que ha tenido que documentarse sobre estas dolencias para escribir el libro y basarse en estas anécdotas históricas para recrear la novela. Aunque añadía que a pesar de que aparecen términos médicos y legales, el lenguaje es fluido y la historia se hace ágil.

El humor, como él mismo ha sugerido, podría ser una de las bazas por las que esta novela se haga con el Premio Mandarache de este año dentro de unos meses. Una de las ventajas de El Asesino Hipocondríaco es que te engancha a través de las desgracias del personaje, como si de una serie se tratara. Aunque, de momento, sus lectores no podrán disfrutar más de sus aventuras en una hipotética segunda parte, aunque nunca se sabe, aseguraba.

Tras este primer encuentro con el autor, en febrero le tocará el turno a Javier Moreno, finalista por su novela Alma (Lengua de Trapo, 2011) y en marzo a Javier Cercas, que compite por su novela Las leyes de la frontera (Mondadori, 2012).

MÁS DE 4.000 JÃ"VENES INSCRITOS

El Proyecto Mandarache de Formación de Lectores de este año ha registrado la mayor cifra de participantes desde su creación, con un total de 4.357 jóvenes inscritos. Así lo ha explicado esta mañana la concejal de Juventud, Ruth Collado, durante la presentación de Juan Jacinto Muñoz Rengel.

Estos premios engloban tres modalidades, aunque la más conocida es la de Mandarache, que abarca un rango de edad de entre 15 y 30 años. En ésta han participado unos 2.346 jóvenes, siendo el mayor jurado literario del país. Cuenta con 391 comités de lectura inscritos procedentes de casi todos los centros de secundaria del municipio, la UPCT, el centro asociado de la UNED-Cartagena, el Centro Comarcal de Educación de Adultos y el programa de voluntariado IMPLICA2.

Por su parte, el Premio Hache, que es otorgado por adolescentes de 12 a 14 años, cuenta este año con 1.728 participantes inscritos en 288 comités de lectura. Elvira Lindo ha sido la primera autora en visitar Cartagena poco antes de Navidad y presentar el nuevo libro de Manolito que está nominado a estos premios.

La Red de Clubes de Lectura es otra de las modalidades de este proyecto y que permite participar a los mayores de 30 años con derecho a leer estas novelas, aunque sin votar.

Más de 26.000 personas se han inscrito a lo largo de todas las ediciones que se han llevado a cabo desde su nacimiento en 2004.

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